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19 de febrero de 2020

Informe de World Economic Forum muestra la necesidad de avanzar más rápido en la acción climática

En enero de este año, el World Economic Forum (WEF), en colaboración con Boston Consulting Group (BCG), publicó el reporte “The Net-Zero Challenge: Fast-Forward to decisive Climate Action”, en él se destaca que, a pesar de que en 2015 los líderes mundiales acordaron limitar el aumento global de la temperatura producto del cambio climático, los avances para enfrentarlo a la fecha han sido limitados.

Entre los principales puntos se encuentra:

  • 121 países se han comprometido a ser carbononeutral para 2050, pero entre ellos alcanzan sólo el 25% de las emisiones de GEI a nivel global. Ninguno de ellos se encuentra dentro de los 5 países más emisores, y pocos han establecido políticas lo suficientemente robustas como para producir el efecto esperado. Por otra parte, los inversionistas han comenzado a reconocer la importancia de abordar los riesgos, responsabilidades y oportunidades asociados al cambio climático, pero sus procesos de toma de decisión continúan dominados por el desempeño de corto plazo. Toda esta inercia global ha provocado una creciente presión pública y activismo, principalmente desde los jóvenes, sin embargo, la educación pública en torno a la amenaza del cambio y la acción climática es aún insuficiente como para transformarlo en un fenómeno global.

Figura 1: Países con ambición carbononeutral a la fecha

Fuente: The Net-Zero Challenge: Fast-Forward to Decisive Climate Action, Enero 2020, Figura 3.

  • En este escenario, el mundo necesita implementar rápida y cohesionadamente políticas globales de acción, pero el progreso alcanzado en las recientes negociaciones internacionales ha sido decepcionante y el contexto político es complejo, por lo que no se vislumbra un consenso global con la urgencia que la crisis climática lo demanda. Es por ello que corporaciones y gobiernos deben avanzar de manera unilateral: a pesar de que ningún actor va a detener el calentamiento global por sí sólo, los esfuerzos de las naciones industrializadas líderes o de las grandes compañías pueden presentar un efecto multiplicador.

Figura 2: Se requiere una drástica desviación de la trayectoria de las emisiones en todos los sectores, 2015-2050.

Fuente: The Net-Zero Challenge: Fast-Forward to Decisive Climate Action, Enero 2020, Figura 2.

  • Las empresas de todos los sectores tienen mucho potencial para reducir la intensidad de emisiones de su negocio y de su cadena de proveedores a través de medidas de bajo o nulo costo, compensando además sus emisiones residuales, pero existe mucho desconocimiento sobre los beneficios económicos asociados y también de los riesgos de no hacerlo. Debieran monitorear y manejar sus riesgos climáticos y aumentar sus esfuerzos para mantenernos compatibles con un aumento global de temperatura de hasta 1,5°C, anticipándose a futuras políticas más estrictas y con mayor movilización social. Muchas de ellas pueden desarrollar nuevos modelos de negocio que contribuyan a esta economía baja en carbono y capitalizar la demanda por productos y servicios “verdes”. De esta manera, serán organizaciones más sustentables, eficientes y rentables, con un menor perfil de riesgo y mayor capacidad para adaptarse rápidamente a los cambios que se producirán.

Figura 3: Algunos sectores altamente intensivos en emisiones enfrentan un enorme desafío financiero.

Fuente: The Net-Zero Challenge: Fast-Forward to Decisive Climate Action, Enero 2020, Figura 12.

  • Se requiere un esfuerzo conjunto para superar las barreras existentes a la transformación de aquellos sectores donde los costos de la descarbonización son demasiado elevados para ser enfrentados por una compañía de manera individual. En este sentido, la cooperación entre empresas ayuda a compartir los riesgos del desarrollo tecnológico e invertir coordinadamente en el desarrollo de soluciones bajas en carbono, generando una señal para la demanda, al establecer estándares conjuntos y autoregulación en aquellas áreas donde las políticas gubernamentales no son suficientes.
  • Muchos países pueden beneficiarse económicamente con las inversiones para reducir las emisiones de GEI. Para alcanzar la ambición de la carbononeutralidad, se requieren establecer políticas ambiciosas, que incluyan un precio considerable a las emisiones de GEI, pero no sólo eso: sustituir el uso de combustibles fósiles por energía renovables, electromovilidad, eficiencia energética, mejorar estándares de construcción sustentable y todo esto acelerando procesos de innovación.
  • A nivel individual, los consumidores, votantes, líderes y activistas deben impulsar la acción climática, presionando a los gobiernos, empresas y a toda la sociedad para lograr la transición. La próxima década será clave para determinar si la humanidad mantiene la posibilidad para limitar el calentamiento global a 1,5°C o incluso 2°C, mientras más se demore la acción climática, más grave será nuestra posición. Actualmente ya se han desarrollado las tecnologías necesarias para esta transformación baja en carbono, y las barreras han sido sobrevaloradas.

En este sentido, el Comité Solar e Innovación Energética está trabajando en distintas líneas para acelerar la transición energética y apoyar el esfuerzo conjunto del país, utilizando los valiosos recursos renovables de los que disponemos, e incentivando la innovación.

Para ver el documento completo en inglés, ingrese aquí.